Parasomnias en pediatría
Las parasomnias, del griego “para” (alrededor) y del latín “somnus” (sueño), define aquellas manifestaciones que ocurren en relación con el sueño: al inicio, su transcurso o despertar. Constituyen hasta un tercio de las consultas. Son eventos llamativos y frecuentemente molestos, tanto para los que los sufren como para los que los observan. Agregan manifestaciones motoras, cardiovasculares u otras, generando miedo y/o angustia al presenciarlas. Algunas de ellas reconocen un patrón de carga familiar o trastornos del neurodesarrollo, presentándose en relación con desencadenantes tales como procesos febriles, medicamentos, alteraciones emocionales o trastornos respiratorios y pueden generar confusión con enfermedades tales como la epilepsia, lo que obliga a un minucioso examen y toma de historial clínico para asegurar el diagnóstico. El Manual Internacional de Trastornos del Sueño (ICSD-3) de la Academia Americana de Medicina del Sueño (AASM), las clasifican en: a) Parasomnias relacionados al sueño MOR (movimiento ocular rápido); b) Parasomnias relacionadas al sueño NOMOR y c) Otras parasomnias especificadas o no. Dado el impacto de los problemas del sueño en el desarrollo de los niños, es menester estar suficientemente preparados y en conocimiento para tratar de corregirlas y prevenir posibles complicaciones.
Palabras clave: sueño, parasomnias NREM, parasomnias REM, polisomnografía